Entrevista a Raffaele chiulli, presidente del GAISF: “Padel Deporte Olímpico»

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Los números hablan por sí mismos. El Pádel se está transformando fuertemente al abandonar definitivamente la reputación del deporte del momento, de la moda y como tal de corta duración.

Hoy, la acción federativa, sobre todo gracias al impulso continuo de nuestro presidente Luigi Carraro, está dando grandes pasos para que el Pádel pueda tener la consagración definitiva en el Olimpo del deporte.

La entrevista con el presidente de GAISF, Raffaele Chiulli, publicada en el periódico italiano IL TEMPO es una prueba de que el camino es todo cuesta abajo.

El periodista Federico Maselli se reunió con el puesto más alto de la Asociación Global de Federaciones Deportivas Internacionales durante los últimos Campeonatos de Europa celebrados en Roma y con el que destacó el camino de crecimiento del Pádel y cómo se está mostrando internacionalmente.

A continuación se muestra el artículo completo:

«El Pádel ya no es sólo una moda: números en mano, es un deporte en continuo y rápido ascenso que puede aspirar a convertirse en olímpico». Para certificar la evolución mundial del Pádel está Raffaele Chiulli, el presidente de GAISF, la asociación internacional que reúne a más de100 federaciones deportivas. «Para las disciplinas que aspiran a los Juegos Olímpicos, la institución representa el periodo de prueba a la vista de la licencia», define con una metáfora el número uno de la Asociación Global de Federaciones Deportivas Internacionales.

Siendo invitado de honor en la pasada edición del XI Campeonato de Europa de Pádel en Roma, Chiulli elogia el trabajo realizado por Luigi Carraro, presidente de la Federación Internacional de Pádel. Y le insta a continuar por el mismo camino. «Estamos a su lado para que el sueño del Pádel se haga realidad: convertirse en un deporte olímpico».

Una ambición que, para ser realizada, debe seguir un proceso bien definido: después de hacer la solicitud de entrar en la galaxia de GAISF, pasan dos años durante los cuales una federación se llama miembro observador. «En esta etapa, el organismo institucional debe demostrar que tiene todas las características requeridas por el estatuto tanto en términos formales como sustantivos», explica Raffaele Chiulli. «Para que la FIP sea reconocida como miembro permanente, específicamente, en los últimos años ha demostrado ser una constitución reconocida en todo el mundo, sólida, con una gobernanza ejemplar y transparente, con criterios de no discriminación para atletas y empleados».

Sobre las cualidades del Pádel, el presidente de la Asociación Global no tiene ninguna duda: «Es un fenómeno muy de crecimiento, capaz de involucrar tanto dentro como fuera de la pista. Muchos países lo acogen con beneplácito por sus características de deporte inclusivo, socializador y agregado. Es una disciplina deportiva joven, atractiva, dinámica y, sobre todo, universal».

Para que un deporte se convierta en un olímpico, debe respetar más de 50 principios, empezando por la universalidad.  Luego debe tener programas de desarrollo para la práctica de las nuevas generaciones, obtener el reconocimiento formal de las instituciones (tales como comités olímpicos nacionales o federaciones nacionales) que rigen sus estatutos y reglamentos, deben respetar el medio ambiente y la sostenibilidad de los materiales. La no discriminación de género, habilidad, raza y religión también es fundamental.

Para facilitar el reconocimiento del Pádel, GAISF fomentó el diálogo entre la FIP de Carraro y la Federación Internacional de Tenis de David Haggarty. Un diálogo constructivo y franco que permitió evaluar todos los elementos sinérgicos para la admisión del Pádel al deporte olímpico.

El Presidente Chiulli aconseja: «Es necesario homogeneizar algunas disparidades institucionales: en algunos países el Pádel de la federación es una costilla de la del tenis, en otros es completamente autónomo. Todos debemos tener un gran objetivo: apoyar nuevas disciplinas como el Pádel que, con el apoyo adecuado, puede llegar a más personas, más naciones, más continentes».