El Presidente de la FIP Luigi Carraro porta la Antorcha Olímpica para Milán Cortina 2026: “Una emoción única, en esos pasos estaba todo el mundo del Pádel”

enero 26, 2026
El Presidente de la FIP Luigi Carraro porta la Antorcha Olímpica para Milán Cortina 2026: “Una emoción única, en esos pasos  estaba todo el mundo del Pádel”

El recorrido de la Llama Olímpica representa, sin duda, el momento más significativo e intenso en el camino de aproximación hacia los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026. Entre los relevistas que han llevado la antorcha en la relevo Olímpico se encuentra también el Presidente de la Federación Internacional de Pádel (FIP), Luigi Carraro, protagonista de un momento de gran valor simbólico, capaz de unir el camino Olímpico con el presente y el futuro del Pádel a nivel global.

 

Para el máximo dirigente de la FIP, portar la antorcha Olímpica no ha sido solo un honor personal, sino también un gesto cargado de significado deportivo y cultural. En el corazón de un evento que encarna los valores más altos del deporte mundial, la presencia del Presidente Carraro ha llevado consigo, de manera simbólica, la energía de una disciplina en constante crecimiento, practicada y seguida por millones de personas en todos los continentes.

 

“Portar la antorcha Olímpica ha sido una emoción profunda, difícil de expresar con palabras. En esos pasos sentí que representaba algo que iba más allá de mi persona: a los más de 35 millones de practicantes, a los aficionados al Pádel de todo el mundo, a las Federaciones Nacionales, a los jugadores y jugadoras, a los técnicos y a los árbitros, y a todos aquellos que viven este deporte cada día con pasión y comparten su sueño. Los Juegos Olímpicos son la máxima expresión del deporte mundial y, en ese momento, sentí que el Pádel también estaba allí, con su energía, su comunidad global y su aspiración de formar parte algún día de los Juegos Olímpicos”, declaró Carraro.

 

La presencia del Presidente de la FIP en el recorrido de la Llama Olímpica se enmarca en un camino que va más allá de la celebración de un evento concreto, convirtiéndose en una oportunidad para reafirmar el profundo vínculo entre el movimiento del Pádel y los valores Olímpicos: inclusión, pasión, crecimiento y visión internacional. Un momento que demuestra cómo el Pádel sigue mirando al futuro con ambición y respeto, respaldado por una comunidad global cada vez más amplia y comprometida.

 

A la espera de Milán Cortina 2026, la llama Olímpica continúa su recorrido. Y, durante un tramo, también ha iluminado el sueño de un deporte que ha crecido a una velocidad récord y que está profundamente arraigado en el panorama deportivo mundial.