El oro es cosa de familia: los hermanos Araujo conquistan el Mixto, plata para Italia

agosto 28, 2026
El oro es cosa de familia: los hermanos Araujo conquistan el Mixto, plata para Italia

El grito de alegría y el abrazo entre dos hermanos que lo han compartido todo, ahora también la mayor de las alegrías en el Mixto. Sofia y Pedro Araujo regalan a Portugal la primera medalla de oro en el Pádel a los XX Juegos Mediterráneos. Al otro lado de la pista, Giulia Dal Pozzo y Marco Cassetta se llevan la plata para Italia, al término de una final de dos horas resuelta en tres sets por los hermanos portugueses (6-2 3-6 6-3).

 

Un duelo que los italianos intentaron reabrir después de un primer set complicado, haciendo vibrar una Pista Central del Parco del Mediterraneo llena para la jornada decisiva. Dal Pozzo y Cassetta cambiaron el ritmo en el segundo set, conquistándolo para volver a equilibrar el partido. En el tercero, la igualdad volvió a ser protagonista: con 3-2 para Italia y un Star Point que podía haber puesto el 4-2, un smash demasiado largo de Cassetta dio impulso a los hermanos Araujo. Sofia y Pedro aprovecharon la oportunidad, lograron la ventaja decisiva y cerraron el partido para conquistar el oro.

 

Para Sofia, número 8 del Ranking FIP, es una medalla aún más especial después de una jornada que había comenzado con la derrota en el partido por el bronce femenino. “Ha sido una victoria muy difícil. Sin duda ha sido un partido muy complicado y estamos enormemente orgullosos de haber ganado esta medalla. Es aún más especial porque tengo a mi hermano a mi lado. Creo que estar tan unidos ha sido fundamental, especialmente después de mi partido de esta mañana. Hemos conseguido nuestro objetivo y eso era lo más importante”.

 

Un oro especial por la victoria en familia, pero también por una camiseta que representar. “Siempre he dicho que jugar por tu país es el punto más alto en la carrera de un deportista”, afirma ‘Peu’. “Son siempre las mejores semanas y poder representar a tanta gente es un placer enorme, un orgullo enorme. Poder hacerlo junto a mi hermana es algo muy difícil de igualar”.Precisamente la capacidad de apoyarse mutuamente marcó la diferencia en los momentos más delicados. “Sabíamos desde el principio que sería un torneo complicado y que probablemente la final sería contra ellos”, explica Pedro. “Empezamos muy bien, pero sabíamos que sería un partido difícil. En el tercer set, en un momento dado, la situación se complicó, pero conseguimos resistir físicamente y, sobre todo, mentalmente. Conseguimos apoyarnos mutuamente”.