Trece días de competición, 1.853 medallas en juego para 3.803 atletas y más de 100.000 entradas ya vendidas. Y en Pádel ya hay caza de selfies y autógrafos…
agosto 23, 2026
Domingo 23 de agosto, 10:30. El rugido del público, los aplausos y, al final, también las peticiones de selfies, fotos y autógrafos, mientras los brazaletes vuelan por el aire para alegría de los más jóvenes, incansables cazadores de regalos. En pista se disputa el partido del cuadro mixto entre Egipto y Grecia: Moura Hakim y Youssef Hossam contra Pavlos Balafas y Christina Ntanou. Al final, la pareja griega se llevará la victoria. En Italia hay un proverbio que dice “Por la mañana se ve cómo será el día”, y la mañana de un extraordinario domingo de Juegos Mediterráneos en el Parco del Mediterraneo Salinella fue sencillamente magnífica. Y también una pequeña muestra del entusiasmo que está acompañando al debut del Pádel en Taranto.
El sábado fue incluso sorprendente la acogida a las selecciones italianas masculina y femenina, los esperados anfitriones dirigidos por Marcela Ferrari. Los aficionados, sin importarles el calor, siguieron la sesión de entrenamiento masculina con Montiel-Abbate e Iacovino-Cassetta —con Giulia Dal Pozzo a pie de pista junto a la seleccionadora italiana y los dos entrenadores del equipo, Palmieri y Scala— como si se tratara de un partido oficial. Y al final, una lluvia de brazaletes con los colores de la bandera italiana, acompañada por el abrazo de los aficionados a los jugadores italianos. Un pequeño anticipo de la pasión que acompañará a los jugadores y jugadoras locales en las tres disciplinas —masculina, femenina y mixta— cuando salten a la pista para luchar por una medalla.
Y esto no acaba aquí. Entre las imágenes más bonitas están, sin duda, los rostros agradablemente sorprendidos de jugadores y jugadoras de muchos de los países participantes a la hora de firmar palas o camisetas y hacerse selfies. También destaca la iniciativa de Athletica Vaticana, presente a título demostrativo en el programa masculino de Pádel, que hizo firmar a todos los jugadores de las distintas selecciones presentes una pala que posteriormente será entregada al Papa León XIV, una especie de “pala de la amistad”.
Todo ello, en una edición récord de los XX Juegos Mediterráneos, que comenzaron el pasado viernes en Taranto y que los organizadores consideran el mayor evento de la historia de los Juegos, nacidos en 1951. Ya se han vendido más de 100.000 entradas, un dato que confirma la gran respuesta del público en una edición que involucra a cuatro provincias y 13 ciudades a lo largo de 13 días de competición, hasta el 3 de septiembre. Son 33 los deportes con medallas en juego, distribuidos en 28 sedes de competición, con 26 países participantes, a los que se suma la delegación de Athletica Vaticana. El programa contempla la entrega de 1.853 medallas: 588 de oro, 588 de plata y 677 de bronce. Habrá 273 finales y, además del Pádel, también debutará en los Juegos el patinaje sobre ruedas. Son 3.803 los atletas inscritos, 2.189 hombres y 1.614 mujeres. Italia es el país con más participantes, con 497, por delante de Türkiye, que cuenta con 335.
El atletismo es la disciplina con mayor número de inscritos, 435, y también la que pone más medallas en juego, 132. Unos 3.000 voluntarios, seleccionados entre más de 11.000 candidatos, harán posible la celebración del evento.